En Navidad Dios nos recuerda que se hizo carne a través de un bebé, en un pobre pesebre, lejos de su hogar. La humildad de ese niño y de toda la vida de Jesús nos llama a vivir estas fechas como él lo hizo, aquí no hay luces adornando las calles, ni comida cara pero el verdadero sentido de estas fechas está en nuestro corazón.
No dejes que te vendan una navidad lejana al propósito de Dios.
Te deseo FELIZ NAVIDAD, que Jesús presida estos días con su verdadero espíritu. Que sea tiempo de compartir y estar cerca de aquellos que te necesitan.
Y a pesar de ser un bebé se llamará ADMIRABLE, CONSEJERO, DIOS FUERTE, PADRE ETERNO, PRINCIPE DE PAZ. LO DILATADO DE SU IMPERIO Y LA PAZ NO TENDRÁN LÍMITE. Isaías 6
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario