Pasé unos días estupendos con amigos en Boerne, Texas. Una zona preciosa con caballos, ciervos paciendo en libertad y unas carreteras maravillosamente rectas ¡qué maravilla! Buena comida mejicana y calorcito no sólo del tiempo sino emocional.
Son regalos que Dios me da.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario